¡Casi Todo Sobre Mi Gato!
Hola! si entraste a este blog podría ser que te interesan los gatos. Si es así, aquí podrás encontrar la información suficiente para poder adoptar un gatito y darle una vida como se lo merece.
1. ¿Que Significa Tener un Gato?
Hoy en día figura como uno de los mejores animales de compañía, sobre todo en la ciudad. Cómodos de tener, requieren únicamente el espacio de cualquier hogar. Son animales limpios y se adaptan a su dueño, ya se trate de una persona joven y solitaria, de un anciano que pasa muchas horas en casa, o de niños, siempre que se muestren cariñosos con ellos.
Los felinófilos, o amantes de los gatos, han hecho posible que sea un animal cada vez más querido, y sobre todo que podamos disfrutar del gran número de razas actuales, muchas de ellas de nueva creación.
2. ¿Como Alimentar a mi Gato?
Una vez el gato ha sido destetado de su madre al mes y medio de vida, debe mantener una alimentación completa y equilibrada de alta calidad en los meses siguientes. Los gatos, a pesar de los tópicos, no deben ser alimentados con sobras de comida, pues en su dieta faltarían entonces los aminoácidos y las vitaminas.
Si un gato no pudiera ser amamantado por su madre, debemos obtener leche que sea lo más parecida a la materna, que no es la de vaca, bien en tiendas especializadas, en el veterinario, o, en su defecto, leche en polvo infantil un poquito más concentrada que como se les da a los bebés.
Los gatos tienen muy desarrollado su sistema olfativo, por lo que su comportamiento depende en gran medida de los olores. Se suele decir que son muy sibaritas. Si se habitúan desde pequeños a una alimentación, será difícil variarla en el futuro. En la naturaleza, los gatos, como son felinos y por tanto cazadores, ingieren comida sólida a las cuatro semanas de nacer, pero en su vida casera se puede retrasar hasta las seis semanas.
La consistencia de la comida también es importante. Fundamentalmente, debe ser seca. Se les puede dar comida de lata, más blanda, de vez en cuando o para administrar algún fármaco, pero no es aconsejable remojar el alimento o que lo tomen siempre húmedo. Los nutrólogos elaboran cada día alimentos más específicos para cada edad o estado fisiológico. Existen ya en el mercado variedades de alimento según la edad y también en función del tipo de gato: gatos castrados, hembras gestantes, gatos con dificultad en la defecación, gatos con algún problema dermatológico, gatos con apetito sensible o dificultad digestiva, gatos convalecientes o delgados, gatos muy chatos con dificultad de aprehensión del alimento, etc.
3. Cuidados Básicos de un Gato.
llegada al nuevo hogar...
- Hay que trasladarlo en su caja o cesta de viaje. Llegado a su nuevo hogar, deje que el gato indague por la casa con toda libertad, que no se sienta cohibido porque se asustará y se esconderá en el primer rincón sin querer salir en un rato.
- Cuidado con productos de limpieza o tóxicos.
- Resguarde sus plantas preferidas con tela metálica o póngalas en alto de momento, hasta que averigüe si son o no tóxicas para el felino:
Plantas a evitar en casa: Philodendro, Dieffenbachia, Hiedra, Caladium, Adelfa, Azaleas, Ortigas, Poinsetia. Algunas son irritantes, otras alucinógenas y otras provocan trastornos del sistema gastroentérico (vómitos, diarreas, etc.)
¿Se quitan las uñas?
Sí, se pueden extirpar, pero es una práctica no deseada por casi ningún profesional, aunque puede hacerse en caso necesario y extremo. Consiste en la amputación de la última falange del gato donde nace la uña o en el corte de los ligamentos que hacen que el gato las extraiga, pero ambas son poco recomendables por lo que sufren a causa de un post-operatorio bastante doloroso que requiere la administración de analgésicos. Pensemos que son su única defensa en el mundo exterior y forman parte de su integridad física. Existen casos donde es irremediable y el veterinario nos aconsejará lo mejor. Está claro que para un animal al que no se le va a sacar de una vivienda en la ciudad, será menos traumático que para aquél que va al campo de vez en cuando. Por supuesto, el gato sin uñas está más indefenso que el resto en el mundo exterior. Eso habría que tenerlo muy en cuenta. Hay países donde esta práctica no está admitida.
Conviene, antes que eliminarlas, mantener las uñas cortas, si nuestro gato ya es adulto o no las desgasta. Si no nos sentimos capaces de cortarlas o el gato no nos deja, es mejor acudir al veterinario.
Los gatos no son muy amigos del agua, lo más normal es que opongan resistencia al baño, hay que acostumbrarlos desde pequeños. Si son adultos, resultará difícil bañarles, pero tampoco es indispensable, a no ser por prescripción veterinaria o necesidad mayor.
Los productos que debemos usar para el lavado de su manto, sea cual sea, deben ser específicos para gatos. No son los mismos que los de los hombres, ya que pueden alterar el ph de su piel y provocar alteraciones que lo predispongan, con el uso continuado, a problemas dermatológicos. Con mucho mayor interés utilizaremos productos especiales si ya sufre alguna patología.
Pasos a seguir:
1. El mejor sitio es una pila del baño o el fregadero; llenaremos un poco el fondo con agua templada, más cercana a su temperatura corporal, y dejaremos al gato apoyándose sobre las cuatro patas para que no se asuste demasiado.
2. Hay que intentar sujetarlo, pero no forzándolo demasiado, para que no nos arañe y salga despedido. Iremos mojándolo poco a poco con la mano o con la ayuda de alguna esponja suave y lo bañaremos acariciándolo pero sin soltarlo.
3. No utilizar la ducha ni secadores la primera vez, porque si no será la última. Tendremos una toalla preparada para secarlo lo antes posible.
4. Si no está muy asustado, una vez seco, lo peinaremos poco a poco. Nunca hay que dejarlo húmedo a no ser que sea verano y la temperatura lo permita.
Tanto el baño como el cepillado continuo evitan que los gatos traguen bolas de pelo en su aseo personal. Si esto sucede, el gato puede vomitar fragmentos de pelo en forma de salchicha o eliminarlos en las heces. No todos tienen esta facilidad y para algunos supone un problema mayor. Si el pelo le provoca estreñimiento y no puede expulsarlo, podemos intentar resolverlo dando a tomar a nuestro gato aceite de parafina o un preparado de malta, que es un gel especial para estos casos a base de extracto de aceite de malta y vitaminas, dos o tres veces al día, durante un par de días. Si el problema persiste o no estamos muy seguros de poder administrar alguna de estas soluciones, lo mejor es llevarlo al veterinario.
En otros casos, la hierba fresca también le ayudará a regurgitar pelos, lo que comúnmente llamamos purga. No todas las hierbas sirven para esta función, existen en las tiendas semillas de hierba especial para los gatos que podemos plantar en casa nosotros mismos.
Aseo Diario...
A pesar de la fama que tienen los gatos, bien merecida, de animales limpios, los propietarios deben ayudar a que esta limpieza sea más fácil y completa. Ello supone una gran ventaja a la hora de descubrir algo que no está bien o ha variado en su manto o sus ojos, por ejemplo.
Su autoacicalamiento diario nos ayuda a saber que se encuentran bien, ya que no hay nada más sintomático de que algo falla cuando el gato se deja o se abandona en estas tareas.
Hay que hacer un breve repaso por:
b) La boca: Los dientes han de permanecen enteros y limpios. Deberíamos limpiarlos con un cepillo y pasta especial una o dos veces por semana, así ayudaríamos a que le duren más y que se mantengan sin sarro o infecciones. Existen dentífricos especiales, pero servirá una solución de clorhexidina (en solución acuosa) para lavárselos de vez en cuando. Los gatos con frecuentes problemas en su dentición deben comer piensos especiales existentes en el mercado.
c) Las orejas: En principio no suelen estar sucias a no ser que haya infecciones por ácaros, que dan bastante picor, u otitis por otros motivos. Entonces debemos acudir al veterinario. Existen limpiadores auriculares especiales que permiten la desinfección de los oídos por dentro sin introducir palitos (bastoncillos) con agua oxigenada o alcohol.
d) Las uñas: Deben revisarse y cortarse a menudo. Los cortaúñas de los gatos se adquieren en tiendas especializadas y sólo un profesional debe enseñarnos a hacerles el corte. Otra opción es eliminarlas quirúrgicamente a pesar de no ser la mejor opción.
4. Su Salud.
enfermedades frecuentes...
1- Panleucopenia felina:
Enfermedad de origen vírico que causa problemas gastrointestinales (vómitos, diarreas y pérdidas de peso). Si sucede en gatos jóvenes, el peligro es mayor. No asociada a otra enfermedad vírica, tiene tratamiento sintomático y puede evolucionar de manera positiva. Existe vacuna, que no debe inocularse en hembras gestantes o gatos menores de 4 meses.
2- Rinotraqueitis y Coriza:
Ambas enfermedades provocan signos respiratorios tanto en orificios nasales como en vías respiratorias, conjuntivitis y úlceras en boca. Es frecuente que aparezcan en gatos jóvenes de la calle o en camadas sin vacunación alguna. Tienen tratamiento sintomático, pero pueden dejar secuelas en el animal. El Coriza se debe fundamentalmente a la acción de un herpesvirus y un calicivirus.
3- La clamidiasis:
Es una enfermedad bacteriana que provoca rinitis y conjuntivitis. Es difícil de solucionar si está acompañada de lesiones por virus del coriza. Los gatos que parecen estar curados pueden ser durante mucho tiempo portadores de la bacteria.
4- Leucemia felina:
El virus de la leucemia felina (FeLV) se transmite entre los gatos por contacto directo de saliva o secreciones nasales de gatos enfermos (lamidos o compartir platos de comida). Hay gatos que desarrollan una infección latente, otros mueren por la enfermedad y otros son virémicos transitorios (con presencia del virus en sangre). Pueden aparecer distintos síndromes clínicos debidos al virus, a la inmunosupresión que éste provoca y a las infecciones secundarias. Los síntomas varían desde anorexia (pérdida de apetito), decaimiento, linfadenopatías (problemas linfáticos), diarreas, problemas de tipo respiratorio y linfomas. El pronóstico es reservado, aunque la mayoría mueren en 2-3 años. De ahí la importancia de su vacunación.
5- Inmunodeficiencia felina:
También se contagia por contacto directo entre los gatos afectados y gatos sanos (realmente el contagio es por mordiscos entre ellos). Suelen estar más afectados los machos por las peleas. En una primera fase aparecen fiebre, linfadenopatía y alteraciones sanguíneas. Produce un estado de inmunodeficiencia similar al SIDA en los humanos tras meses o años. Las infecciones secundarias son a menudo las que provocan la muerte del gato. No hay vacunas ni tratamiento efectivo.
6- Peritonitis infecciosa felina:
Es un coronavirus el agente causal de esta enfermedad que se transmite por las secreciones oronasales y las heces de gatos infectados. Pueden presentar variedad de síntomas: signos compatibles con infecciones de las vías respiratorias, fiebre, vómitos, diarreas. Lo sufren normalmente individuos jóvenes o menores de cinco años. Puede padecerse de una forma efusiva, con acumulo de líquido en abdomen entre otras alteraciones, y de forma no efusiva, que cursa con alteraciones oculares y/o alteraciones del sistema. Existe vacuna de administración intranasal.
Los signos o síntomas que nos sugieren esta enfermedad son:
- Gato de raza pura; menor de 5 años o mayores de 10.
- Fallos en la reproducción.
- Analítica positiva al virus de la leucemia.
- Pleuritis, fiebre, distensión abdominal, ictericia, aumento del bazo y del hígado.
- Gato de raza pura; menor de 5 años o mayores de 10.
- Adquirido en criadero o en residencia de animales.
- Anorexia (falta de apetito), pérdida de peso y convulsiones.- Fallos en la reproducción.
- Analítica positiva al virus de la leucemia.
- Pleuritis, fiebre, distensión abdominal, ictericia, aumento del bazo y del hígado.
7- Rabia:
Enfermedad extinguida actualmente en España. Es de origen vírico y se transmite por mordeduras de animales infectados. El virus avanza por el sistema nervioso del animal y llega al cerebro apareciendo los signos claros de la enfermedad. Produce distintos cuadros clínicos (desde agresividad a letargia). Su vacunación es obligada para viajar al exterior del país y muy aconsejada en todas las ciudades, aunque no obligatoria en algunas regiones. Es una zoonosis y podría contagiarse al hombre.
¡Primeros Auxilios!
Pasos a seguir:
- Toma de temperatura
- Observar el color de sus mucosas (ojos y boca)
- Toma de pulso
- Observar si aparecen nauseas, salivación, si ha defecado y/o orinado anteriormente. Asegurarnos de que todo sea normal y que no hay diarreas y/o sangre en orina o heces.
- Ver si existen heridas en el cuerpo o nódulos calientes en alguna zona del lomo, cortes o cojeras en alguna pata
- Observar su respiración: Ver si es normal o está acelerada, si existen estornudos, goteo nasal o supuración extraña.
- Fijarnos en el aspecto de los ojos: si están enrojecidos o ha variado su color y tamaño, si hay legañas, si están asimétricos, etc.
Toma de temperatura
Se realiza con ayuda de otra persona y siempre por vía rectal. Alguien sujetará la cabeza del gato por el pescuezo sin permitir que se gire para morder, y la otra persona levantará el rabo e introducirá el termómetro por el orificio anal, apoyándolo en el lateral para no tomar la temperatura de las heces si las hubiera. Puede usarse un termómetro habitual de mercurio pero será más cómodo y rápido con uno digital (además, los termómetros de mercurio no son aconsejables como instrumentos domésticos por el riesgo de que se rompan y se entre en contacto con el metal). La temperatura normal del gato es de 38,5 grados hasta 39. Si sobrepasa esta medición, consulte a su veterinario. No administre antipiréticos orales (fármacos para bajar la fiebre) al gato sin consultarlo porque pueden resultarle tóxicos.
Observación del color de las mucosas
Se realiza en la mucosa oral y en la palpebral del ojo. Levante suavemente y sin asustarlo el hocico del gato hasta comprobar el color de las encías. Si éste es muy pálido o casi blanco, hable con su veterinario. Este signo, acompañado de otros síntomas, puede significar desde dolor hasta problemas sistémicos graves. Aprenda y acostúmbrese a ésta práctica cuando el gato esté sano y así nos evitaremos sustos innecesarios. La mucosa palpebral se mirará bajando el párpado inferior suavemente hasta ver el color del interior.
Toma del pulso
Se puede intentar palpar el pulso del gato en la cara interior del muslo, en la pata trasera. Debe ser firme y fuerte. Esta práctica no es del todo fácil si no se está acostumbrado a tomarlo, pero se puede intentar, ya que es indolora y rápida.
calendario de vacunaciones
Primera Vacuna: Trivalente felina. 9-10 semanas. Se trata de una vacuna contra dos enfermedades víricas respiratorias (Rinotraqueitis, Calicivirus) y una digestiva la Panleucopenia.
Revacunación:
Tercera Vacuna: Pentavalente. 15 semanas. Se trata de una revacunación de las anteriores.
Cuarta Vacuna: P.I.F. a partir de las 16 semanas. Se trata de la vacuna frente a la Peritonitis Infecciosa Felina. Se revacuna al mes.
En total son cuatro vacunas el primer año, que se convierten en sólo dos al año siguiente ya que:
Anualmente:
1. Revacunación de trivalente + leucemia
2. Revacunación de P.I.F.
La rabia es una enfermedad frente a la cual existe vacunación y aunque no es obligatoria en gatos en nuestro país, sí muy aconsejada. Su origen es también vírico y causa una encefalitis. Sí es obligada en otros países vecinos y su vacunación se realiza a partir de los tres meses o una vez finalizadas las anteriores. Es indispensable para viajar al extranjero.
Advertencia: Casi todas las vacunas comentadas se inoculan mediante inyección subcutánea, a diferencia de la del P.I.F., que es intranasal. Es decir, se aplica mediante unas gotas que se instilan en la nariz o se introducen por boca. Esto es debido al mecanismo de entrada y modo de acción del agente causal de dicha enfermedad.
Parásitos gastrointestinales:
Los gusanos intestinales (más frecuentes de lo que se piensa) privan al gato de la principal fuente nutritiva, pueden producir cólicos, náuseas, vómitos, diarreas, anemias y fuertes irritaciones y lesiones en el aparato gastrointestinal. La madre puede transmitirlos a sus cachorros con anterioridad al parto o a través de la lactancia.
Ascáris, anquilostomas, tenias, etc. son además transmisibles al hombre, por lo que se hace imprescindible seguir un correcto programa de desparasitación (periódica y preventiva).
Éste comenzará desde prácticamente recién nacido y se extenderá a lo largo de toda su vida. Hoy en día disponemos de productos que de una manera sencilla y cómoda nos ayudan a combatir con seguridad estos molestos y peligrosos parásitos.
Por otro lado, para evitar el riesgo de transmisión al hombre habría que tener en cuenta varios aspectos:
- Recoger y eliminar los excrementos de los animales en la basura.
- Lavarnos las manos tras tocar a las mascotas y especialmente antes de comer, evitar a los niños la ingestión de tierra así como el jugar y chupar objetos o juguetes que hayan contactado con jardines, evitar que los animales nos chupen la cara, lavar muy bien las verduras crudas, evitar la ingestión de carnes poco cocinadas.
Parásitos externos
- Pulgas:
Pequeños insectos chupadores de sangre, sólo algunas de las especies existentes afectan a los gatos y de éstas unas pocas pueden trasmitirlas a las personas. Pasan una parte de su ciclo vital sobre el gato alimentándose y otra parte del ciclo en el ambiente en que se reproducen.
Los síntomas que pueden hacernos pensar que nuestro gato está parasitado por pulgas son:
- Examinando meticulosamente su pelaje podremos llegar a ver esos bichitos oscuros, de 1-2 milímetros de longitud, que escapan rápidamente de nuestra vista y se refugian especialmente en área perineal, ingles, abdomen y lomo. También es signo inequívoco el encontrar sus excrementos, puntitos negros, como arenilla, en la base de cualquier pelo y a menudo en la cabeza, barbilla, cuello y espalda.
- Por el comportamiento del gato: se muestra inquieto, nervioso, gira de golpe la cabeza, se mordisquea y rasca desesperado.
La prevención o el ataque a las pulgas debe hacerse en dos frentes:
Animal: En los gatos que viven en apartamentos alejados de jardines y de otros animales domésticos, a veces nunca vemos pulgas ni otros parásitos. Sin embargo, es recomendable utilizar durante los meses cálidos algún sistema preventivo y sobre todo mucha vigilancia. En los que salen a la calle y contactan con otros animales se hace absolutamente imprescindible el uso de collares, sprays o pipetas spot-on antiparásitos que, en general hacen un efecto barrera porque las inhiben y además, si llegan a picar, las matan.
Entorno: Es importantísimo mantenerlo limpio si recordamos que las pulgas pasan gran parte de su ciclo vital sobre el suelo (mantas, alfombras, la bandeja de los excrementos, basuras...) y en él crían del orden de 50 huevos al día. Para ello se recomienda ventilar, sacudir todas las mantas y cojines y lavar todos los tejidos que no se estropeen en la lavadora. Al resto, pasarles el aspirador, limpiar todos los suelos e incluso fregar con lejía en suelos que lo admitan. Existen potentes insecticidas específicos de entorno.
- Garrapatas:
Parásitos chupadores de sangre, existen muchas especies que podemos encontrarlas en nuestro país,. De éstas, algunas afectan de forma específica a cada tipo de animal y otras pueden ser compartidas. Pueden afectar al hombre, pero no por saltarnos directamente desde el gato sino por, como sucede con la pulga, llegar desde el ambiente.
Una vez saltan al animal desde el suelo, vagan por su cuerpo hasta encontrar la localización adecuada (que suele ser únicamente la cabeza, ya que en cualquier otra zona la arrancarían con la lengua y los dientes). Una vez allí introducen un aparato chupador (de forma indolora) y se quedan _enganchadas_ durante muchas horas mientras se alimentan. Si no son detectadas, cuando se sienten satisfechas y el felino sale nuevamente al campo, se desprenden voluntariamente para caer al suelo y continuar su ciclo.
Aunque son poco frecuentes en los gatos, para detectar si el nuestro tiene alguna garrapata debemos hacer un meticuloso examen de su piel, palpando a contra-pelo y con las yemas de los dedos, a la búsqueda de pequeños nodulitos (el tamaño puede oscilar desde la cabeza de un alfiler hasta una alubia de más de un centímetro de longitud).
Si encontramos alguna, la forma de extraerla es: atontarlas ligeramente con un algodón empapado en alcohol o aceite durante unos segundos y a continuación, con finas pinzas, extraerlas desde la parte más cercana a la piel del gato para que salga entera (se trata de no romper el cuerpo de la garrapata y que pueda quedar el aparato chupador en la piel del gato). Luego hay que matarla quemándola o en un frasco de alcohol, porque si la dejamos viva o la aplastamos en el suelo estamos diseminando sus huevos.
La creencia popular mantiene que si arrancamos mal una garrapata y queda su cabeza adherida al gato, éste se pondrá muy enfermo. Es cierto que si eso ocurre estamos dejando una vía abierta en la piel con mayor riesgo de infección, pero también en casos de garrapatas muy bien eliminadas o incluso en las que voluntariamente se han soltado puede formarse un nódulo o quiste como reacción del organismo del animal a la picadura del parásito.
A lo que sí debemos temer, por resultar un problema grave, es a la transmisión de ciertas enfermedades por parte de algunas garrapatas. Pero si tenemos la mala suerte de que la garrapata que pica a nuestra mascota (o a un ser humano) está a su vez infectada por ciertos virus, es muy posible que nos los inocule provocando graves enfermedades (como la Babesiosis). A este respecto, recientes estudios indican que es mejor eliminar la garrapata sin tocarla más que en un único y rápido movimiento en el que, con unas pinzas y desde la piel del gato, la extraemos entera, sin darle tiempo a escupir su saliva con virus.
Resulta, pues, obvio que lo importante no es cómo quitar la garrapata, sino evitar que llegue a picar.
La prevención se realiza de forma similar a las pulgas:
- Animal: Mediante collares, sprays o pipetas spot-on: antiparásitos tanto de pulgas como de garrapatas
- Entorno: Puesto que, como la pulga, pasan gran parte de su ciclo vital sobre el suelo y de hecho la hembra preñada salta de su huésped para irse a poner los huevos en el ambiente, ante la más mínima sospecha de que esto pueda haber sucedido en nuestro hogar hay que ventilar, sacudir todas las mantas y cojines y lavar todos los tejidos que no se estropeen en la lavadora. Al resto, pasarles el aspirador así como a todos los suelos e incluso la fregona con lejía en suelos que lo admitan. Recordar que disponemos de potentes insecticidas de entorno.
- Para los excursionistas, montañeros, cazadores: Recientes estudios recomiendan llevar las piernas bien tapadas en nuestras salidas al campo, introduciendo el extremo de los pantalones en medias altas, de manera que los parásitos no accedan a nuestra piel. Igualmente se recomienda echar un poco de spray (del gato) en botas o pantalón.
-Sarna:
Enfermedades de la piel producidas por unos parásitos denominados ácaros. Puede haber varios tipos que causen enfermedad en los animales o el hombre:
- Sarcoptes scabiei (Sarna sarcóptica)
- Cheyletiella (Cheyletiellosis)
- Otodectes (Sarna otodéctica o de la oreja)
Aunque con algunas variaciones entre ellas, en general podemos considerar que se trata de parásitos oportunistas, que están presentes en un número muy limitado en los animales sanos y que proliferan causando enfermedad en estados de bajas defensas, animales jóvenes y enfermizos. Sin embargo, una vez instaurada la enfermedad en algún animal, éste se convierte en una potente fuente de parásitos y suele ser bastante contagioso.
Son síntomas típicos de sarna en el gato el enrojecimiento de la piel, la aparición de costras e intenso prurito. El diagnóstico exacto solo puede hacerse mediante raspado de la piel dañada y detección del parásito al microscopio.
Los tratamientos suelen consistir en baños o nebulizaciones con productos específicos. A veces ayudados de ciertos medicamentos inyectados, no deben constituir un problema excesivamente serio, aunque suelen hacerse largos e incluyen una obligada desinfección lo más exhaustiva posible del entorno.
- Hongos (Micosis)
Son organismos vegetales que han desarrollado la capacidad de parasitar a otros organismos para alimentarse. Muy pocos de todos los existentes pueden crecer en los animales o el hombre. De forma similar a las sarnas, se trata de seres con los que estamos en contacto permanente, normalmente sin que causen enfermedad, y que en ciertos momentos de bajadas de defensas o en cachorritos débiles suelen atacar. De hecho, el gato joven, recién destetado y un poco debilitado, es el animal que más frecuentemente sufre de micosis. Las formas clínicas:
- forma localizada: Los síntomas más frecuentes son pocas manchitas circulares con caída de pelo, generalmente con cierta descamación.
- forma difusa: Con afección de la piel y pelo de manera global. Bastante común en cachorritos de gatos persas con un único síntoma de presencia de caspa distribuida en pequeñas manchas, con mechones a veces fáciles de arrancar con la mano.
- portadores asintomáticos: Aparentemente sanos, sin ningún signo clínico.
Los tratamientos suelen consistir en champús especiales y cremas o pomadas tópicas. En casos de reincidencias o animales sospechosos de ser portadores, recurrimos a tratamientos sistémicos a base de comprimidos de unas tres semanas.
5. elegir nuestro gato
Decidir si se quiere un gato o una gata sólo dependerá de la predilección del futuro dueño o dueña.
Cada sexo conlleva un comportamiento un tanto diferente. Se suele decir que las hembras son más cariñosas que los machos y más caseras, pero esto difiere de la realidad en muchos casos. Siempre hay excepciones que nos demuestran que cada individuo es particular.
En líneas generales, los machos tienden a escaparse del hogar en la etapa de pubertad en busca de hembras y a marcar la casa como su territorio. No es aconsejable un macho entero (no castrado) en una vivienda urbana si no queremos tener desagradables sorpresas.
En cambio, las hembras, tan cariñosas o más que los machos, tienden a ser más cazadoras sin alejarse tanto del hogar. Sus repetidos celos pueden ser causa de embarazos no deseados o de maullidos molestos en algún momento. No todas las gatas entran en celo a la misma edad, ni tienen los mismos ciclos al año.
gestación
Si la gata es fecundada y queda en estado de gestación, tendremos que esperar aproximadamente dos meses para que se lleve a cabo el parto. La gestación puede durar desde 56 hasta 63 días.
- Una gestación deseada y programada conlleva unos cuidados previos en la gata sencillos y de mucha importancia. Conviene tenerla desparasitada interna y externamente y llevar a cabo una completa vacunación, la cual dará a sus gatitos sus primeras defensas frente a las posibles enfermedades víricas.
- ¿Dónde juntarlos? Hay profesionales que opinan que si se lleva a cabo la monta en casa de la gata, ella estará más tranquila y puede que tengamos el éxito asegurado. Otros entienden que si la gata está en su territorio puede permanecer demasiado a la defensiva para protegerlo del macho invasor, mientras que si se hallan en terreno del macho, éste se verá más decidido, altivo y orgulloso. Si está en ambiente hostil y desconocido podría acobardarse.
- Indudablemente, es mejor dejar a los gatos en un lugar tranquilo y sin vigilancia constante por nuestra parte, a no ser que haya problemas serios en su encuentro. Suelen parecer ariscas en un primer momento pero hay que dejarlos que se reconozcan y se acepten. Si los presionamos con nuestra presencia, pueden cohibirse o perder interés.
- Una vez realizada la cópula, si sospechamos que hay una gestación en marcha deberemos cambiar la alimentación de la gata. Existen ya en el mercado alimentos especializados para esta fase.
- Visitar al veterinario a partir del día 28 de la cópula para realizar una ecografía y ver si todo marcha bien. No sólo se confirma la gestación, sino que se verá el tamaño y el número aproximado de futuros gatos.
- No mover más a la gata visitando a familiares o amigos, no es aconsejable.
como evitar el celo y las gestaciones...
Existen varios métodos para evitar el celo y posteriores gestaciones:
1. El método definitivo y recomendado por los veterinarios: la esterilización definitiva. Es un método quirúrgico por el que la gata no va a tener posteriores celos ni posibles gestaciones. No posee efectos secundarios y sí se evitan un alto porcentaje de problemas derivados de las alteraciones hormonales (por ejemplo, quistes ováricos, tumores de cualquier naturaleza en ovarios y útero, infecciones uterinas o piometras).
2. Fármacos inhibidores del ciclo en la gata: Contrarrestan las hormonas de la gata y evitan que éstas salgan en celo. Se administran en forma de píldoras o inyecciones, lo cual hace variar su duración, pero sí que tienen efectos secundarios. Tienen la ventaja de poderse utilizar en un momento puntual: viajes, vacaciones, etc. y que posteriormente la gata continúe con su vida reproductiva. No se deben administrar en animales con posible gestación en marcha, ni en animales diabéticos a ser posible. Sus efectos secundarios hacen que no sean los más recomendados.
En definitiva, una gata que tengamos claro que no vamos a dedicar a la reproducción por el motivo que sea debería ser esterilizada. Así mejoraremos su calidad de vida y la prolongaremos.
Advertencia : Debemos tener en cuenta que no se deben esterilizar a gatas menores de tres meses, da lo mismo si ha tenido el primer celo o no, y tampoco se realiza la cirugía si la gata padece algún problema metabólico que impida su anestesia general. Tampoco es recomendable la cirugía si la gata acaba de salir en celo o estuviera preñada.
6. comportamiento y educación
son unos dormilones...
Los gatos pasan tres cuartas partes de su vida durmiendo, en total de 16 a 18 horas diarias. Escogen los lugares de la casa que más cómodos o tranquilos les resultan; en invierno, los más calientes (cojines sobre las camas, sillones de habitaciones más tranquilas, aparatos que emanan calor, etc..), y en verano, donde la brisa no sea muy fuerte pero estén fresquitos. Casi siempre realizan periodos cortos de sueño que transcurre durante el día, ya que su mayor actividad comienza al atardecer y durante la noche.
Puede suceder que los gatos viejos sufran alteraciones en su sueño y nos busquen o maúllen por la noche cuando antes no lo hacían. Esta alteración de comportamiento puede ser síntoma de algo más que mimos o ganas de jugar. Si requiere nuestra atención de forma insistente, habrá que llevarlo al veterinario para que le realice una exploración.
su lenguaje...
Los gatos se comunican entre ellos y nos dan señales claras de su estado de ánimo mediante señales acústicas y expresiones corporales.
- Cuando un gato está tranquilo y a gusto, ronronea y mueve su cola despacio, su manto está liso y puede incluso que cierre sus ojos si lo estamos acariciando.
- Cuando está en actitud agresiva o se prepara para atacar adopta una posición de equilibrio, orejas tiesas hacia atrás, boca abierta y emitiendo siseos, gruñidos, pupilas contraídas y la cola baja y balanceándola.
Los gatos establecen jerarquías rápidamente con el resto de animales de la casa o con otros gatos si están en el exterior y adoptan posiciones según su fuerza y su estado hormonal. Los machos no castrados son los “jefes” normalmente y los castrados son relegados a subordinados de éstos. Las hembras no esterilizadas ocupan posiciones preferentes respecto a las que sí lo están.
Es difícil saber bien la extensión del territorio de un gato en libertad, pero todo dependerá de su relación con los gatos de las proximidades y de su estado hormonal. Los gatos caseros establecen su territorio, pudiendo ser desde una habitación hasta un sillón de la casa. Si hay más gatos, pueden compartir su territorio y hacerlo común a ambos.
Para marcar su territorio, los gatos lanzan unas gotas de orina con un olor muy característico o arañan zonas en árboles o vallas. En nuestro hogar este marcaje siempre lo hará con las gotas de orina sobre las camas, los sofás, las alfombras... etc. Esta orina es distinta a la caja, tiene un olor muy fuerte y difícil de eliminar. De ahí que se recomiende a los propietarios de gatos machos que si su gato, llegada la pubertad, comienza a dar síntomas de marcaje (y si no van a dedicarse a la reproducción), lo castren para evitar problemas. Una vez castrado vive tranquilo y más feliz, no se escapará para buscar hembras y se evita que en época de celo maúlle insistente tras las ventanas y las puertas.
El mito sobre el gato gordo y castrado:
Si a nuestro gato, una vez eliminadas sus hormonas, le proporcionamos alimentos apropiados y juego diario para que cace y se distraiga, no tiene porqué convertirse en un gato gordo y sin vitalidad. Esta es una idea que hay que combatir. Un gato es feliz sin sus hormonas siempre y cuando tenga distracción, compañía y buena dieta. (Muchos propietarios comentan incluso que sus gatos han vuelto a la infancia, por lo juguetones que parecen).
La forma de relacionarse unos gatos con otros es oler la cabeza y la cola del otro, donde se concentra la información de cada individuo. Cuando nuestro gato quiere dejarnos su olor y marcarnos, se frotará con la cara en nosotros y así descarga las feromonas y hormonas que lo identifican respecto a otro animal.
el gato es cazador...
En ocasiones, desvían su aptitud para la caza hacia nosotros, por lo que nos veremos víctimas de sus juegos. Se esconden tras esquinas de la casa, agazapados y acechándonos hasta que pasamos y nos saltan a las piernas o tobillos. Esto puede resultar gracioso mientras no nos hagan daño, pero es preferible que jueguen con ratoncitos de peluche, pelotitas, bolas de papel u otros juegos.
gracias me encanto tu blog la verdad queria adoptar un gato pero no estaba segura porque no sabia mucho de los gatos me sirvio ya adopte mi gatito se llama lucy
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